Mejores momentos | Capítulo 6
La escultora conceptual que Papá idolatra resulta ser un cíborg con firmware artístico y un talento dudoso, mientras Corpus celebra haber olido el timo desde el primer segundo.
Papá, en uno de sus arrebatos culturales, decide que lo mejor para el desarrollo creativo de Rafaela es traer a casa a Bárbara Clavo, una escultora conceptual tan intensa que parece vivir en una instalación permanente. Entre metáforas incomprensibles y poses de genia atormentada, la invitada convierte el salón familiar en un museo improvisado donde nadie entiende nada, pero todos asienten por educación.
La verdad es aún peor de lo que imaginaban: Bárbara no solo es una farsante del arte contemporáneo, sino que ni siquiera es completamente humana.
Bajo su estética de artista maldita esconde un hardware de última generación y una base programable en el cerebro capaz de adaptar su personalidad según el público. Su obra más conceptual es ella misma.
No todos los días una adolescente recibe clases de arte de un cíborg con más bugs que un videojuego barato.